La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

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ANTRUCK
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La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

Mensaje por ANTRUCK el Miér Mayo 04, 2011 2:04 am

La mezcla: volumen antes que ecualizar

Uno de los errores habituales de las personas
que comienzan a trabajar en la mezcla de sus
proyectos – o de proyectos ajenos – es el
abuso en la utilización de los controles de
ecualización disponibles en la mesa. En afán de
buscar un sonido mejor, la persona encargada de
mezclar mueve continuamente las perillas buscando
frecuencias, anchos de banda y cortes/incrementos, en
cada pista.
Si bajamos a lo básico una mezcla es el intento por ubicar de
la mejor manera posible, y dentro de un mismo lugar, una
determinada cantidad de elementos.
Para la tarea disponemos de diferentes recursos. Uno de ellos, que
muchas veces se deja de lado para intentar con otros, es la
administración del volumen de cada elemento.
Antes de compartir algunos puntos debemos considerar y nunca olvidar que por cuestiones
físicas nuestros oídos no perciben el espectro completo de frecuencia con la misma
intensidad. A volumen bajo, tendemos a escuchar con mayor facilidad el registro medio,
perdiendo la sensibilidad de los graves y agudos. A medida que el volumen sube, el registro
de audición se va haciendo más plano. Quienes se interesen en este tema pueden consultar
por las denominadas Curvas Fletcher/Munson.

Oídos antes que ojos

Es algo obvio, pero es necesario recordar que en una mezcla utilizamos los oídos para decidir.
¿Por qué menciono esto? Sencillamente porque la posición de los faders en la mesa de
mezclas dice muy poco sobre el volumen de la pista.
Cuando estamos mezclando establecemos relaciones de volumen. Probablemente,
tomamos un sonido de referencia y a partir de allí construimos una estructura que se basa en
relaciones de volumen. Un sonido puede estar muy alto en un momento determinado, pero
al sumarle otro sonido, el volumen que antes parecía alto, ya no lo es. Siempre tratamos con
relaciones de volumen.
Si un fader se encuentra en la parte más baja de su recorrido eso no representa que su
volumen sea bajo (y viceversa). Probablemente, se trate de un sonido con mucha carga de
armónicos (por ejemplo, una pista de guitarra con Powerchords), por eso, aunque su
volumen nominal sea bajo, su contenido armónico hace que resulte muy sencillo escucharlo
dentro de la mezcla.

Cada cosa en su lugar

Tenemos que saber que no todos los sonidos de una mezcla se encuentran al mismo nivel de
volumen. Ciertos sonidos están más cerca de nosotros mientras que otros se posicionan en la
parte posterior del cuadro sonoro. Las voces o instrumentos solistas ocupan los primeros
lugares mientras que las cuerdas, pads, coros, se ubican en la !la trasera.
Cada estilo, y podría decir también, que cada ingeniero, utiliza diferentes escalas de
volumen. Por ejemplo, para una mezcla reggae, el volumen del bombo y bajo será bastante
más elevado que para una mezcla de una balada.
Cuando no se tiene en cuenta un mapa de
volumen se cometen errores básicos. Un
problema habitual es asignar al bajo un
volumen exagerado, más allá de estar
trabajando con una mezcla reggae. Muchos
ingenieros coinciden al expresar que el bajo
debería sentirse antes que escucharse. Las
frecuencias graves del bajo deberían
recorrer nuestra piel como un leve temblor,
aún a volumen reducido.
Cuando el bajo se encuentra muy alto en la
mezcla provoca un desbalance completo, ya
que las frecuencias graves ocupan mucho
espacio del campo de audición,
“ensuciando” al resto de los sonidos.
Ante una situación de este tipo, es muy probable que una persona inexperta se dirija
inmediatamente al ecualizador para intentar cortar y cargar por varios lados hasta encontrar
el punto adecuado, sin notar que la solución es, simplemente, reducir el volumen de la
pista de bajo.
Otro elemento común que se aprecia en mezclas novatas es el incómodo y exagerado nivel
en donde se ubican los crashes de la batería: después de cada !ll escuchamos una tonelada
de altas frecuencias que golpean los oídos provocando, además, la pérdida de continuidad
en la pista de la batería.
Aquí también se abusa del ecualizador, buscando y cortando frecuencias de choque. El
resultado que se obtiene muchas veces es un sonido de crashes arti!cial, sin considerar el
camino más simple que sería reducir el volumen.
Algo similar sucede con el volumen de snare. Es común leer sugerencias que mencionan
que el nivel del snare debería ser el mismo que el de la voz líder. Ese consejo puede ser válido
en ciertas circunstancias, pero no es adecuado para ciertos estilos y arreglos. Podemos
comprobarlo, escuchando algunas producciones de Trash Metal o Nü Metal en donde,
especialmente, durante los coros y debido a la carga de guitarra, el snare representa un
pequeño elemento en la mezcla, que aunque se escucha se percibe más porque sabemos
que allí está antes que por el volumen verdaderamente utilizado al mezclarlo.
El volumen elevado, por ejemplo de los platillos, provocará una sensación desagradable,
posteriormente, cuando llega la etapa de masterización. Debido al procesamiento !nal, esa
zona de altas frecuencias se verá, naturalmente, destacada. Se podría pensar en ecualizar esa zona, pero eso afectaría a otros sonidos que poseen un balance correcto de frecuencias.
Durante la masterización se trabaja de manera global; el volumen alto de un punto de la
mezcla provocará, por ejemplo, la actuación de los compresores que procesarán en forma
global afectando de determinada manera a elemento que no deberían “sufrir”. Esa es una de
las razones por las cuales los ingenieros de masterización suelen recomendar una nueva
mezcla, detallando información sobre los lugares con"ictivos.
Una buena práctica consiste en escuchar diferentes producciones, especialmente, aquellas
que coinciden con el género con el que habitualmente trabajamos, para intentar crear
mapas de volumen, ubicando a cada instrumento dentro de un lugar. Esa sola costumbre
ayudará considerablemente a crear mejores mezclas.

Mezclar desde el arreglo

Plani!car el arreglo de la canción teniendo en cuenta los diferentes planos de
instrumentos ayuda en gran manera a conseguir una mezcla limpia.
Por ejemplo, seguramente, será más sencillo escuchar una determinada parte de la mezcla
cuando la misma no se encuentra invadida por multitud de otras partes que pueden distraer.
A veces resulta difícil, por ejemplo, escuchar una frase de guitarra aunque la misma tiene el
volumen su!ciente para sobresalir entre las demás partes. Lo que puede suceder es que
otros elementos de la mezcla pueden tener un diseño más atractivo en lo que respecta a tipo
de sonido o contenido melódico, provocando un desvío del punto de atención pensado
originalmente para la guitarra.
Cuando tenemos dos líneas melódicas simultáneas y con peso similar, interpretadas por
instrumentos de timbres marcadamente diferentes, resulta difícil concentrar la atención
sobre una en particular ya que ambas melodías poseen la misma o similar importancia.
La cuestión no pasa por aumentar el volumen de alguna de ellas buscando destacarla, sino
por aprender a ubicar cada elemento en su lugar desde el punto de vista del arreglo. Si la
intención es destacar un solo de "auta ¿Por qué superponer una melodía de guitarra u otro
elemento que, muy probablemente, desviará la atención?
En ocasiones podemos “engañar” al oído del público. Algo similar al proceder de los
técnicos de monitores cuando los músicos les solicitan más volumen: el técnico sube
momentáneamente la señal hasta que el músico asiente, y luego vuelve a bajar sin que el
músico lo note.
En ciertos momentos nos encontramos con una !gura melódica interpretada por un
instrumento en un entorno desprovisto casi de acompañamiento, pero que luego se repite
con la incorporación de la banda completa. En esa situación puede resultar difícil destacar la
melodía dentro de un contexto tan poblado sin provocar un desbalance de la mezcla
general.
Allí podemos aprovechar el efecto “psicoacústico” que provoca la aparición, en un primer
momento, de la melodía en solitario. Esa melodía captura la atención, y aunque,
posteriormente, su volumen se reduzca bastante (en el momento del ingreso de la banda
completa), el efecto “psicoacústico” permitirá que el oyente perciba sin problemas la frase
melódica aún con menos volumen.
De esa manera no nos veremos en la necesidad de aumentar el volumen o de utilizar el

ecualizador para hacer lugar en medio de toda la instrumentación.
Un arreglo no debe circunscribirse sólo en la estructura de la canción sino también en el tipo
de instrumentación y cómo distribuirla en las diferentes partes. Trabajando de esa manera
facilitaremos la tarea de mezcla.

Resumen

Por supuesto, no siempre es cuestión de volumen; todo sería muy simple de esa forma. No
obstante, la correcta administración del volumen facilitará las tareas posteriores, por
ejemplo, ecualización. Básicamente, un sonido con volumen elevado, ocultará total o
parcialmente a otros sonidos. Si aprendemos a manejar el volumen conseguiremos un
trabajo más sencillo.
Sabemos que una buena mezcla permite escuchar a todos los elementos que la componen,
pero eso no signi!ca que todo debe estar a todo volumen. En una mezcla tratamos de
relacionar elementos con diferentes “colores” y posiciones dentro del campo sonoro,
buscando crear variaciones.
Escuchar mezclas prestigiosas es una de las mejores prácticas que podemos realizar.
Resulta fácil buscar referencias, pero no quiero dejar pasar la oportunidad para recomendar
las canciones de “The Dark Side Of The Moon”. A casi 40 años de su lanzamiento no puedo
más que admirar el nivel de esas mezclas, resultado de la combinación del talento de Alan
Parsons, como ingeniero junto a la supervisión de Chris Thomas, y de los muchachos de Pink
Floyd, como músicos y productores. Una obra maestra donde cada elemento se encuentra en
su lugar.
Algo que no debemos olvidar, especialmente durante nuestras primeras armas como
mezcladores, es tomar un descanso después de trabajar un par de horas. Aunque el trabajo
entusiasme para continuar debemos saber que un posible y pequeño desvío en la
percepción del volumen en un determinado momento, se transformará en una enorme
distancia después de algunas horas
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skoracn
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Re: La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

Mensaje por skoracn el Jue Mayo 26, 2011 3:07 am

[b]ALGO KE SE TIENE KE ESTUDIAR gracias pondre atencion

Jose Sanchez
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Re: La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

Mensaje por Jose Sanchez el Lun Mar 24, 2014 11:56 pm

Ok

Niconucas
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Re: La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

Mensaje por Niconucas el Sáb Ene 16, 2016 8:28 am

Bueno

joseomar
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Re: La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

Mensaje por joseomar el Vie Mayo 06, 2016 3:02 am

Cuerpo del mensaje...

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Re: La mezcla: volumen antes que ecualizar (Lectura larga)

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